En la actualidad son muchos los factores que muestran el gran momento para el desarrollo de la Salud Natural. Cada vez más gente está interesada por principios y consciencia personal, en formar parte de este sector, y por supuesto, de ser usuario del mismo. La vida natural se está presentando como una de las mejores alternativas al sistema consumista.

Es por ello que cada vez más gente se une para conseguir un fin común, la libertad para poder elegir una vida más natural, y el derecho a poder recibirla.

Tanto profesionales de cualquier área del sector (Profesionales, formadores, fabricantes y distribuidores de productos, herbolarios, fundaciones) como consumidores, deben tener las herramientas para unirse y trabajar por un fin común. Así nace PSANA.icono-psana

El sector sufre un injustificado abandono por parte de las autoridades. En muchas ocasiones este abandono es represivo, otorgando el monopolio al sistema oficial de Salud. Un sistema que está atravesando un periodo de crisis que lo hace insostenible económicamente. Pero lejos de apoyarse en la medicina natural (actualmente el Estado ahorra en salud pública 2.000 millones de euros, gracias al trabajo de los más de 40.000 profesionales del sector Natural), se criminaliza y persigue en todos los aspectos profesionales, salvo el tributario. Es decir, los profesionales del sector, deben pagar impuestos por el ejercicio de su actividad, pero en realidad no tienen actividad regulada para ejercerla.

Esto hace, que además de que el profesional no tenga seguridad laboral, el usuario no tenga a donde ir, si su elección es la Salud Natural. Se están conculcando derechos a los consumidores como es la libre elección de terapeuta o profesional.

Y esta desprotección ocurre en todos los sectores de la Salud Natural, los herbolarios con injustificadas prohibiciones de venta. Los fabricantes y distribuidores, a la espera de regulaciones arbitrarias para poder elaborar y distribuir los productos. Las escuelas, sin una regulación en materia formativa. Y los usuarios que además de ser victimas finales de todo lo anterior, tienen una falta de información que en ocasiones desacredita la labor profesional de todo un sector.